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¿A los fans de Gloria Trevi les falla la memoria?

“Al final todos la amarán”, respondo de forma automática, y un poco como chiste, cada vez que alguien critica a Gloria Trevi, una de las cantantes que más me gustan en la vida, casi de manera irracional. Digo casi, porque si lo pienso un poco, La Chica del Pelo Suelto me gusta por tantos motivos, que sí, mucho tienen que ver con su música, pero sobre todo con su historia, una que me resulta fascinante. Si a pesar de todo todavía hoy me gusta, ¿es porque tengo una memoria de elefante? No lo creo y explico aquí algunas razones.

Gloria Trevi fue considerada en la década de los 90 –y a veces todavía hoy– como la Madonna mexicana. Niños como yo, pero también figuras como Carlos Monsiváis o Elena Poniatowska, caíamos rendidos a sus pies. Mientras yo cantaba “Los borregos” pensando en los animalitos esponjosos, otro escuchaban la crítica al gobierno y la explotación laboral; mientras yo le subía el volumen a “Virgen de las vírgenes” o “Chica embarazada” sin siquiera detenerme a pensar en lo que cantaba, otros escuchaban que por primera vez una figura de la cultura popular mexicana se atrevía a hablar de la virginidad femenina o el aborto.

Con sus medias rotas y su pelo encrespado en conciertos y entrevistas, Gloria se declaraba feminista, defendía la legalización del aborto y los derechos de la comunidad LGBT; despeinaba en pleno programa a Raúl Velasco, bromeaba con Jacobo Zabludovsky o se enfrentaba a Verónica Castro, tres figuras que por entonces representaban en pantalla las buenas costumbres de la sociedad mexicana.

Todo fue un espejismo, me dicen algunos, quienes piensan que aquella imagen feminista y de rebeldía que expresaba La Trevi de los 90 no era más que una invención más de Sergio Andrade, el manager con quién años más tarde sería acusada, junto a María Raquenel Portillo, de tráfico de personas: específicamente, jovencitas y adolescentes que formaban parte del equipo de trabajo de la cantante, al fungir como sus coristas.

Ir por la vida proclamando que te gusta una cantante acusada de dichos cargos, por más exonerada que haya resultado en el proceso legal, no es del todo comprensible, sobre todo cuando también te pronuncias por los derechos de las mujeres hasta el punto en que algunos te llaman feminazi. Lo que digo cada vez que alguien me lo cuestiona no deja de ser, al final del día, una opinión personal en la que, sin embargo, creo firmemente: Gloria Trevi fue una víctima más, conoció a su depredador cuando –ella también– aún era adolescente y, si bien era el gancho para atraer nuevas víctimas, nunca estuvo en las condiciones necesarias para romper con la cadena de violencia (recomiendo este hilo). Hasta que el escándalo mediático la alcanzó. Hasta que estuvo en prisión y la vida la enfrentó a la pérdida de su propia hija. En fin, en pocas palabras, mucho antes de que diera explicaciones, ya compraba yo el discurso que pronunció en los Latin American Music Awards.

“Ya pagó”, me contó una buena amiga que le respondió a una conocida suya cuando ésta acusaba a Gloria Trevi de tráfico de personas. Mi amiga me lo contó un poco divertida y un poco sorprendida, porque hasta hace algunos meses solía opinar también lo peor de la cantante. Aunque yo creo en su inocencia y en su condición de víctima, pienso también que aquellos quienes defienden, por los motivos que sean, su culpabilidad, deberían tomar en cuenta que La Trevi pasó 4 años 8 meses y 8 días en prisión; si vivimos en una sociedad que incluso pugna por la reinserción social, ¿por qué no darle otra oportunidad, en su negocio, a una cantante que no ha “reincidido”? (Ahora recomiendo este breve intercambio tuitero).

Lo que parece una defensa de Gloria Trevi en los párrafos anteriores no es, sin embargo, ciega ni total. Escuchar sus más recientes canciones me lleva a sentir un poco de nostalgia o incluso a pensar en si acaso estoy escuchando a la misma persona que me conquistó ya casi 30 años atrás. Vuelve la sensación de espejismo. Al final del día, en los 90 Gloria Trevi era una figura que en la escena pública se proclamaba empoderada, pero que en el ámbito privado vivía subyugada; de ahí tenemos –y lamento presentarlas así– joyas como “Con los ojos cerrados”, “El recuento de los daños” o “Si me llevas contigo”. Que por cierto, por más intérprete que fuera, no deja de llamarme la atención, a dos décadas de distancia, la forma en que la cantante lloraba, se desgarraba y se derrumbaba literalmente durante sus presentaciones en vivo y nunca nadie lo vio, entonces, como más que un espectáculo.

El desapego o extrañeza hacia la cantante se hace aún más profundo al escucharla decir frases como “Nací siendo feminista y luego me convertí en humanista”; “Defendía el aborto porque todavía no era madre”. Y, aunque la cantante aún pugna por la legalización del aborto, matiza diciendo que preferiría salvar las dos vidas, por lo que ve en el aborto la solución sólo cuando sea necesario elegir entre alguna de las supuestas dos vidas.

Me dicen otros, en su perdido intento por convencerme del espejismo, que Gloria vive de la comunidad LGBT y que sólo por ello canta temas como “Todos me miran” o “Ábranse perras”. Basta con escuchar “El curita, la niña y la loca”, de 1995, para saber que eso no es así, basta recordarla diciendo que, si nosotros pagamos impuestos, deberíamos tener acceso a los mismos derechos.

Al final pienso que si antes Gloria vivía subyugada en el ámbito privado y empoderada en la escena pública, ahora es quien ella quiere ser en los dos espacios. Qué más da si no se identifica con la lucha feminista que antes enarbolaba, si ahora ella es una mujer fuerte, que incluso lucha por un juicio en Texas, Estados Unidos, para limpiar su nombre, además de ser una de las pocas mujeres de más de 50 años con semejante éxito en la escena musical. Y –no debería poner a competir a dos mujeres exitosas, pero lo siento, Thalía, Trevilander al fin–, Gloria Trevi es la única mexicana que hoy llena auditorios o arenas hasta hacer de sus giras unas de las más lucrativas en todo el mundo.

2 comments on “¿A los fans de Gloria Trevi les falla la memoria?

  1. Pingback: IX. Contar la música – Diéresis MX

  2. Yordan Galarza Serrano

    Gloria Trevi continúa inspirando a generaciones con su arte como compositora, su capacidad para comunicar emociones y su fuerza en el escenario. También sobrevivió al mayor escándalo en la historia de la industria de la música en español, causada por las redes de enfrentamientos y las falsas acusaciones. Una vez que fue absuelta, el talento innato de Gloria la convirtió en un fénix, ya que experimentó el resurgimiento más exitoso e increíble que la industria haya presenciado. Solo hay una GLORIA TREVI.

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